Las temperaturas alcanzadas y las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que durante los últimos cinco días han rebasado los niveles de máximas y mínimas previstos, han llevado a activar en las provincias de Jaén y Granada el nivel rojo del Plan de Prevención de Altas Temperaturas de la Consejería de Salud y Familias, una circunstancia que podría mantenerse en los próximos días. Según ha informado la Junta de Andalucía en un comunicado, se prevé que la provincia de Jaén siga en alerta hasta el 5 de agosto y Granada, hasta el 6.

La activación de este nivel supone que, mientras dure la situación de alerta en estas provincias, se aumentará la información y la emisión de consejos sanitarios a la población de riesgo y sus cuidadores, y se mantendrán las medidas de control y seguimiento de estas personas a través del servicio Salud Responde. Además, se establecen canales de difusión de esta situación y se refuerzan los servicios sanitarios, tanto hospitalarios como de atención primaria. El resto de provincias se encuentran en nivel verde o alerta cero en estos momentos. Como el seguimiento de las temperaturas es diario, estas previsiones y sistema de alertas pueden verse modificados. En caso de existir una la previsión de descenso, podría llevar a la desactivación del nivel en cada caso o de la alerta establecida.

Sólo el sistema sanitario puede informar de las alertas por calor que suponen un riesgo para la salud y que provocan descompensaciones en pacientes crónicos, empeoramiento de la salud de pacientes frágiles, deshidratación, dificultad en el descanso nocturno, irritabilidad y mala regulación de la temperatura corporal, entre otras consecuencias. Para que se declare una alerta sanitaria por altas temperaturas deben superarse tanto las máximas como las mínimas establecidas para cada provincia. Si no se superan, se habla de nivel verde; se superan un día o dos seguidos, nivel amarillo; si se superan tres o cuatro días seguidos, nivel naranja; y si se superan cinco días o más, se activa el nivel rojo, que implica máximo riesgo para la población si no se toman las precauciones adecuadas. Para combatir los efectos del calor, Salud y Familias recomienda a la población seguir sencillas medidas preventivas de hidratación y alimentación, así como evitar la exposición al sol en las horas centrales del día. Son las personas mayores, pacientes crónicos y los bebés el colectivo más vulnerable frente al calor, aunque también se advierte de los efectos del calor a los deportistas, personas que trabajan en espacios abiertos y turistas. Ante cualquier cambio de salud relacionado con las altas temperaturas, la población debe dirigirse a su centro de salud más cercano y si se precisa una atención urgente, debe llamar al teléfono de emergencias sanitarias, el 061.