La torrecampeña Adoración Mozas Moral participó en la última edición de la Feria del Aceite, que cada año se celebra en Porcuna, para dar a conocer los retos que aún tiene por delante este producto. El precio y la comercialización internacional de este cultivo fueron los puntos principales tratados por la exponente durante su intervención.

“¿Qué debemos hace para rentabilizar nuestro olivar? Estrategias de futuro” fue el título de la exposición realizada por Adoración Mozas. Una torrecampeña que actualmente es profesora en la Universidad de Jaén y consejera del Instituto de Estudios Giennenses. “En primer lugar advertí a los asistentes que de todos los aceites consumidos en el mundo solo el 1% es de oliva, por lo que tenemos un recorrido muy grande para ampliar el consumo de este alimento en los hogares”, explicó Mozas.

Según argumentó la torrecampeña durante su intervención, el principal problema de este producto de alta calidad es que, actualmente, tiene un precio muy bajo para el consumidor. “Si tu visitas países como Francia allí no venden aceites de calidad en envases de cinco litros porque piensan que de esa forma desprestigian el producto. Allí los venden en envases de un litro”, señaló. Es decir, según la exponente, lo que aquí consumimos por un precio de entre tres y cuatro euros en países como Francia venden la mitad de cantidad a unos ocho euros.

Por otro lado, aseguró que otro de los principales problemas de la industria es que en España hay siete grandes empresas que venden más del 70 por ciento del aceite de oliva que se consume en el país. Por ejemplo, Mercadona controla el 32 por ciento. Es decir, eso les permite poder manejar el precio a su antojo por el gran número de empresas que producen este cultivo en nuestras fronteras. En total son 1.747 empresas productoras.

Sin embargo, otro de los aspectos que también destacó Adoración Mozas durante su intervención fue la comercialización del producto. En España se consume alrededor de 500.000 toneladas y, si tenemos en cuenta las previsiones que hay para este año donde se espera recolectar alrededor de 1.600.000 toneladas, el resto va destinado al mercado exterior. “Si somos empresas pequeñas no podemos hacer esa comercialización exterior porque se necesita a varios profesionales para ello, lo que nos lleva cada vez más a una mayor integración”, matizó.

En definitiva, la clave del sector, según Adoración Mozas, está en la unión del mismo tanto para lograr una reducción de los costes del campo como para conseguir una mayor y mejor comercialización del producto. “Tenemos que dejar de comportarnos como niños”, finalizó.