Torredelcampo, entre los municipios jiennenses donde los bolos serranos ya son Bien de Interés Cultural

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Torredelcampo forma parte de los municipios de la provincia de Jaén en los que se mantiene la práctica de los bolos serranos, una tradición que acaba de recibir el reconocimiento de Bien de Interés Cultural (BIC) por parte de la Junta de Andalucía.

El Consejo de Gobierno andaluz ha acordado este lunes la inscripción de los bolos serranos de Jaén en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, bajo la tipología de Actividad de Interés Etnológico, otorgando así la máxima protección patrimonial a una práctica deportiva y cultural con siglos de historia.

Aunque su origen y mayor arraigo se encuentran en el entorno de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, esta tradición se ha ido extendiendo durante las últimas décadas a diferentes puntos de la geografía provincial. Entre las localidades expresamente señaladas por la Junta de Andalucía se encuentra Torredelcampo, junto a municipios como Arroyo del Ojanco, Chilluévar, Génave, Hinojares, Hornos, La Iruela, Orcera, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada, Santiago-Pontones, Santo Tomé, Beas de Segura, Torreblascopedro, Torres de Albánchez, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo.

Los bolos serranos se practican fundamentalmente al aire libre entre los meses de marzo y noviembre, aprovechando las condiciones meteorológicas favorables y evitando tradicionalmente la época de recolección de la aceituna. Para su desarrollo son necesarias las conocidas como boleras o boleas, además de las bolas y los denominados mingos.

Existen dos modalidades principales: valle y montaña. La primera utiliza tres mingos y conserva normas procedentes de los antiguos bolos medievales, mientras que la modalidad de montaña emplea un único mingo y presenta características que la hacen singular dentro de la península ibérica.

Una tradición documentada desde el siglo XVII

La importancia histórica de esta práctica queda reflejada en diferentes documentos de los siglos XVI y XVII. En el caso concreto de la provincia de Jaén, la referencia documental más antigua conocida data de 1625, cuando quedó registrado un altercado producido durante una partida.

A partir del año 2000, los bolos serranos pasaron a estar oficialmente federados, favoreciendo la celebración de campeonatos regionales, provinciales y comarcales. Actualmente se trata de una actividad intergeneracional, practicada por personas con edades comprendidas desde los seis hasta los 90 años.

En 2024 estaban inscritos hasta 20 clubes en la Federación Andaluza de Bolos. Además, la provincia cuenta actualmente con una docena de boleras que acogen competiciones oficiales y más de medio centenar de espacios donde se desarrollan concursos populares.

Con su declaración como Bien de Interés Cultural, la Junta pretende garantizar la conservación de los bolos serranos y favorecer que esta tradición continúe transmitiéndose entre generaciones.

Entre las medidas recomendadas se encuentra potenciar jornadas formativas en los centros educativos y fomentar su presencia en actividades extraescolares. También se plantea que los ayuntamientos de los municipios que cuentan con boleras o boleas estudien su incorporación a los instrumentos de planeamiento urbanístico para asegurar su protección.

La declaración supone también un reconocimiento para Torredelcampo como uno de los municipios jiennenses donde esta histórica práctica ha encontrado continuidad, incorporándose así a la protección de una tradición que forma parte del patrimonio cultural y deportivo de la provincia de Jaén.