El temporal retrasa la campaña del olivar y amenaza las previsiones de producción

Facebook
Twitter
WhatsApp

Las continuas borrascas registradas en diciembre, enero y el último temporal están condicionando seriamente el desarrollo de la campaña de recogida de la aceituna en la provincia de Jaén, principal productora de aceite de oliva de España. Según los últimos datos facilitados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), a 31 de enero apenas se había recolectado el 60 por ciento de la producción prevista en el aforo provincial.

La situación en el campo es complicada. Gran parte de la aceituna se encuentra ya en el suelo y el barro dificulta la entrada en numerosas explotaciones, lo que está retrasando las labores y, en algunos casos, mermando la cosecha.

Así lo ha denunciado el secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, Francisco Elvira, quien ha subrayado que los datos reflejan un retraso evidente en la recogida. “Cada día que pasa hay menos aceite del previsto. En las últimas semanas, además, el temporal de viento y agua ha tirado la aceituna al suelo e incluso alguna ha sido arrastrada por el agua”, ha señalado, asegurando que “el aforo no se va a cumplir”.

Producción inferior al pasado ejercicio

Los datos provisionales de la AICA, consultados por COAG Jaén, indican que hasta enero se habían producido en España 1.044.116 toneladas de aceite, lo que supone 190.452 toneladas menos que en la misma fecha del año anterior. La mayor parte de la aceituna pendiente de recoger se concentra en la provincia jiennense.

En cuanto a las existencias, a 31 de enero de 2026 se situaban en 943.697 toneladas, es decir, 112.743 toneladas menos que en enero de 2025. Todo ello en un contexto en el que, además, han descendido las salidas de aceite al mercado.

Asaja confía en alcanzar las previsiones

Desde Asaja-Jaén mantienen, sin embargo, una visión más optimista. Su gerente y portavoz, Luis Carlos Valero, considera factible alcanzar el aforo previsto, cifrado en 1.370.000 toneladas, pese a las pérdidas ocasionadas por el temporal.

“Con esta cifra de producción ya en enero, a pesar de que llevamos casi un mes y medio perdido en las faenas de recolección por las lluvias, es más que probable que, cuando el tiempo permita retomar las tareas, y aun con las pérdidas por la caída del fruto, lleguemos al aforo”, ha afirmado.

Respecto a la comercialización, en enero las salidas ascendieron a 97.131 toneladas —sin contar importaciones—, con una media de 96.927 toneladas en el primer cuatrimestre. Aunque Valero califica el ritmo como positivo, advierte de la necesidad de incrementarlo: “Tenemos solo 27.000 toneladas más comercializadas que el año pasado por estas fechas, por lo que es fundamental que aumenten; de lo contrario, tendremos una dificultad añadida a finales de año”.

UPA destaca el buen ritmo de ventas y la subida de precios

Por su parte, UPA-Andalucía pone el acento en la comercialización. Su secretario general, Jesús Cózar, valora los datos como reflejo de “una magnífica campaña de comercialización del aceite de oliva”, pese a contar con una producción sensiblemente inferior a la del ejercicio anterior.

“Tenemos menos producción y más comercialización, lo que está haciendo que la tendencia de los precios en origen vaya al alza, un dato más que positivo, especialmente en el olivar tradicional, donde estamos alcanzando niveles de rentabilidad”, ha destacado Cózar. Según UPA, en los cuatro primeros meses ya se ha vendido prácticamente el 50 por ciento de la cosecha recolectada.

La organización agraria considera que la actual campaña demuestra la capacidad del sector para responder a la demanda del mercado incluso en un contexto de menor producción, y confía en que la evolución de los precios permita garantizar la rentabilidad de miles de explotaciones familiares que sostienen el tejido económico y social de buena parte de Andalucía.

Mientras tanto, el campo jiennense permanece pendiente del cielo. Si el tiempo concede una tregua, la maquinaria volverá a los olivares; de lo contrario, el retraso y las pérdidas podrían marcar definitivamente el resultado final de la campaña.