La Diócesis de Jaén se compromete con cuatro proyectos de Manos Unidas por más de 340.000 euros para declarar la guerra al hambre

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La Diócesis de Jaén ha presentado la 67ª Campaña contra el Hambre de Manos Unidas, que este año se desarrolla bajo el lema «Declara la guerra al hambre», poniendo de manifiesto, una vez más, el firme compromiso de la Iglesia de Jaén con la erradicación del hambre y la pobreza en el mundo.

El acto estuvo presidido por la delegada diocesana de Manos Unidas, Lidia Casado, y contó con el testimonio de la misionera scalabriniana Carla Luisa Frey Bamberg, quien compartió su experiencia de misión en Angola y su trabajo junto a la organización. A través de su intervención, acercó a los asistentes la realidad de las comunidades más vulnerables y mostró cómo los proyectos de desarrollo impulsados por Manos Unidas transforman la vida de miles de personas.

En la presentación estuvieron presentes autoridades civiles y académicas, representantes de asociaciones profesionales, así como numerosos voluntarios y fieles comprometidos con la labor solidaria de Manos Unidas en la provincia de Jaén.

Durante su intervención, Lidia Casado agradeció el respaldo constante de la sociedad jiennense, subrayando el papel fundamental de parroquias, colegios, voluntarios y benefactores. “Gracias a la generosidad de Jaén y de toda su provincia se ha podido conseguir en la pasada campaña una recaudación de 739.356 euros, que han permitido cubrir todos los proyectos comprometidos en nuestra Diócesis y convertirlos en una realidad de vida y futuro para muchas personas”, destacó.

Asimismo, quiso reconocer el trabajo silencioso de quienes han sostenido la misión de Manos Unidas durante décadas, con un agradecimiento especial a Dña. Mercedes Bueno, por más de cuarenta años de entrega generosa y compromiso constante con la organización.

La delegada diocesana invitó también a reflexionar sobre la estrecha relación entre pobreza, hambre y violencia. “Tenemos que replantearnos la conexión existente entre la pobreza, el hambre y esa violencia que dificulta nuestra convivencia pacífica. El panorama es muy preocupante y la violencia va vinculada directamente con la pobreza. Se calcula que, a nivel mundial, 1.100 millones de personas, más de la mitad niños, viven en pobreza multidimensional aguda”, afirmó. En este sentido, subrayó que Manos Unidas apuesta por “construir la paz a través de un desarrollo inclusivo y sostenible que ponga fin a lacras como el hambre, la inmigración forzosa o la explotación laboral”.

En referencia al lema de la campaña, Casado explicó que “queremos declarar la guerra al hambre, pero nuestra guerra no va a utilizar armas ni tanques; vamos a ser un ejército de paz”. Una “guerra silenciosa con la cuchara”, basada en la justa redistribución de la riqueza, la educación y la sanidad, convencidos de que los proyectos de desarrollo son el mejor medio para erradicar la pobreza y la desigualdad. “Más allá de escuelas, pozos u hospitales, lo verdaderamente importante son las personas, cuya vida diaria se transforma y se dignifica”, añadió.

Cuatro proyectos en tres continentes

En este marco se dieron a conocer los cuatro proyectos que la Diócesis de Jaén respaldará durante 2026, con un compromiso económico total de 341.130 euros, distribuidos en África, Asia y América Latina. Iniciativas centradas en ámbitos esenciales como la sanidad, la educación, el acceso al agua potable y la seguridad alimentaria, pilares básicos para garantizar una vida digna y romper el círculo de la pobreza.

En Etiopía, en la región de Tigray, se llevará a cabo el restablecimiento y fortalecimiento de los servicios sanitarios mediante la renovación integral de un centro de salud, su equipamiento médico y la formación del personal sanitario, con especial atención a la salud materno-infantil. Esta intervención permitirá atender a más de 10.000 pacientes en una zona especialmente castigada por la pobreza y la inestabilidad.

En Filipinas, en Mindanao, se desarrollará un proyecto de promoción de la cultura de paz y educación inclusiva en comunidades afectadas por un prolongado conflicto bélico. La iniciativa fomentará el diálogo entre docentes, alumnado, líderes religiosos y asociaciones de paz, garantizando el derecho a la educación de los pueblos indígenas.

En Ecuador, en comunidades rurales de Loja, se impulsará el acceso al agua potable como derecho humano fundamental, mejorando los sistemas de captación y distribución y formando a la población, especialmente a las mujeres, en la gestión responsable del recurso, con el objetivo de prevenir enfermedades y reducir la desnutrición infantil.

Por último, en Bolivia, en San Borja, se pondrá en marcha un proyecto alimentario y productivo que reforzará la producción agroecológica y la seguridad alimentaria de 114 familias campesinas e indígenas, apoyando además a productores de cacao ecológico y favoreciendo la igualdad de género y la autosuficiencia económica.

Una Iglesia comprometida

Este domingo se celebra la Jornada Mundial de Manos Unidas. Las colectas que se realicen en las diferentes Eucaristías se destinarán a estos proyectos solidarios. La celebración diocesana tendrá lugar en la Catedral, a las 11:30 horas, y estará presidida por el obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez.

Con esta nueva campaña, Manos Unidas hace un llamamiento a toda la Diócesis del Santo Reino para implicarse a través de colectas, actividades solidarias y acciones de sensibilización en parroquias, centros educativos y movimientos eclesiales a lo largo del año.

De este modo, la Iglesia de Jaén renueva su compromiso con los más necesitados, recordando que la lucha contra el hambre es una tarea de justicia, fraternidad y responsabilidad compartida.