El mercado mundial del aceite de oliva atraviesa una etapa de transformación marcada por la aparición de nuevos países productores, el crecimiento del consumo en territorios sin tradición oleícola y un contexto geopolítico que comienza a tener cada vez mayor peso en las decisiones empresariales del sector.
Estas cuestiones han centrado la jornada «El sector del aceite de oliva del presente. Entre la estrategia y la operativa», organizada por Grupo Interóleo en Jaén y que ha congregado a más de un centenar de representantes de cooperativas, almazaras, comercializadoras, entidades financieras e instituciones.
El encuentro ha permitido analizar hacia dónde camina un sector que encuentra nuevas posibilidades de crecimiento en los mercados internacionales, pero que al mismo tiempo debe desenvolverse en un escenario más competitivo y condicionado por factores que van mucho más allá de la propia producción.
La jornada fue inaugurada por el presidente de Grupo Interóleo, Juan Gadeo; la directora de Industria Agroalimentaria de ICEX España Exportación e Inversiones, María Naranjo, y el presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Juan Latorre.
Gadeo defendió la importancia de conocer el contexto internacional para tomar decisiones empresariales, mientras que Naranjo abordó la internacionalización y la diversificación de mercados como oportunidades para el aceite de oliva español. Por su parte, Latorre destacó el papel de Jaén como territorio de referencia mundial en la producción oleícola.
Uno de los principales análisis corrió a cargo del director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional, Jaime Lillo, quien dibujó un mapa del aceite de oliva cada vez más amplio. Nuevos países se incorporan al cultivo mientras el consumo continúa extendiéndose por territorios donde hasta hace relativamente pocos años este producto tenía una presencia limitada.
Precisamente, uno de los mercados que mayor atención concentra es Estados Unidos, primer importador mundial de aceite de oliva fuera de la Unión Europea. El director general de la North American Olive Oil Association, Joseph R. Profaci, analizó la evolución del consumidor estadounidense, cada vez más interesado en el aceite de oliva por su relación con una alimentación saludable y con un mayor conocimiento sobre sus categorías y calidades.
Profaci anunció además que se trabaja en la posibilidad de desarrollar en Estados Unidos un estudio similar al PREDIMED realizado en España para continuar profundizando en la evidencia científica relacionada con el consumo de aceite de oliva.
La jornada abordó igualmente un factor que adquiere una creciente importancia para las empresas exportadoras: la geopolítica. El coronel del Ejército de Tierra y subdirector de Minerva Institute, Ignacio Castro, explicó cómo los conflictos y tensiones internacionales pueden terminar repercutiendo en las rutas logísticas, el transporte y los flujos comerciales.
De esta manera, el riesgo geopolítico se incorpora como una variable que las empresas deben tener presente a la hora de diseñar sus estrategias, junto a otros condicionantes tradicionales del sector como la climatología, las cosechas o la evolución de los precios.
Las diferentes intervenciones pusieron de manifiesto que el aceite de oliva dispone de un importante margen para continuar aumentando su presencia internacional, aunque ese crecimiento exigirá adaptación, conocimiento de los mercados, calidad, innovación y capacidad para anticiparse a los cambios mundiales.
La directora general de Industrias Agroalimentarias de la Junta de Andalucía, Cristina de Toro, clausuró el encuentro reivindicando el papel del olivar como elemento vertebrador de Andalucía y destacando la importancia de continuar impulsando la innovación y la promoción exterior del sector.